El partido de este domingo será realmente especial para uno de los jugadores de la Asociación Deportiva Ceuta. Se trata de Pedro Berruezo Bernal. Y el motivo ya lo comentábamos a finales del pasado mes de agosto.
El padre del futbolista del Ceuta fue el primer futbolista español que se dejó la vida en un terreno de juego. La casualidad quiso que ese terreno fuese el Estadio Municipal de Pasarón, el mismo estadio donde a partir de las 19 horas de mañana domingo el equipo de Berruezo se enfrentará ante el Pontevedra.

El suceso ocurrió exactamente el domingo 7 de enero del año 1973, el Pontevedra se enfrentaba al Sevilla Fútbol Club en la decimoctava jornada de la segunda división. Corría el minuto 6 de la segunda parte del partido y se iba a realizar un saque de banda, sin embargo en el otro extremo del campo el extremo zurdo sevillista Pedro Berruezo Martín, tras un estremecedor grito avisando a sus compañeros, caía fulminado en la hierba de Pasarón.
Rápidamente las asistencias salieron a auxiliar al jugador y viendo la gravedad del momento se decidieron a trasladarle urgencia al futbolista al Sanatorio Domínguez. Algunos compañeros del finado se quejan de la mala actuación del que en ese momento era médico del Pontevedra, el conocido Doctor Días Lema, ya que según estos el doctor del Pontevedra dejó al afectado en el vestuario y regreso a presenciar el encuentro. Por desgracia, en el sanatorio ya entró cadáver. Oficialmente la causa de la muerte fue un colapso cardiaco, sin embargo son muchos los que piensan que la causa fue un infarto cerebral.
La casualidad caprichosa quiso que horas antes de que el jugador saltase al terreno de juego enviase una pequeña postal a su mujer, en la cual literalmente decía: “Hola chatillas: Dentro de poco salimos para el campo pues son las 2 de la tarde del domingo y mientras estoy en la habitación me pongo contigo con estas líneas. ¿Qué tal estáis? ¿Y la pequeña? Me figuro lo guapa y graciosa que estará con el trajecito de marmota y su cochecito. Y tú, ¿qué tal? Cuídate en comer y todo lo necesario. Esta noche te llamaré. Bueno, esto te lo digo y me escucharás antes de leerlo. Supongo que tu madre y hermana seguirán bien. Dale besos a la niña y familia, y para ti, de quien mucho te quiere, tu Pedro”.
La misma casualidad quiso que el sevillista dejara una viuda embarazada y una hija. 5 meses después de la muerte de Berruezo, nacía un niño en Sevilla, otra vez la casualidad, aunque más probablemente, esta vez la sangre, hizo que ese niño se hiciese futbolista. Mañana si Benigno Sánchez, entrenador del Ceuta lo cree oportuno, ese niño saltará al mismo lugar donde su padre se dejó la vida 35 años antes.

















